Es un masaje lúdico de intensidad suave a moderada. Se utilizan productos naturales típicamente consumidos en esta región del cono sur con efectos específicos sobre la piel.
La exquisitez de aromas y sabores se elige de acuerdo al gusto personal, y se explican las propiedades benéficas de cada producto exaltando sensaciones emolientes mediante masajes y cataplasmas, y en el caso de una expresión lúdica con interacción libre entre las personas se degustan los sabores en el untarse mutuamente los cuerpos.
Se liberan emociones con ejercicios de expresión tomando conciencia de la libertad del juego, las caricias, los deslizamientos y el calor corporal. Se hallan formas gestuales cómodas y placenteras de comunicarse mientras se recibe el placer de un masaje acompañado con la totalidad del cuerpo del entrenador.
Es una experiencia desestructurante, acrítica, que devuelve frescura y simpleza. Se necesita humildad, ganas de explorar, dejarse llevar y abandonar prejuicios y conceptos en la relación con el prójimo. Es la exaltación de una característica muy porteña de espontaneidad, hospitalidad y aventura.
Entre los productos que se utilizan se hallan: frutas ácidas, dulces, untuosas y ásperas que tienen efectos desde desqueratinizantes, limpiadores, regenerativos a suavizantes y emolientes y que se eligen según la piel, también se aplican miel, azúcares, cacao y vino, cuyos componentes en flavonoides son nutrientes, aceites de almendras, germen, oliva, etc yerba mate, algas patagónicas y arcillas con tinturas madre y aceites esenciales que les dan propiedades reconstituyentes y vitamínicas.
Esta sesión altamente exótica y que contempla un masaje final con aromas florales agudiza los sentidos a través del placer, y es tónica y motivante. Cuando se realiza en nudismo completo acentúa sus efectos afrodisíacos y sensuales, por lo cual también es recomendable realizarla en pareja.
En las sesiones típicas no se produce intimidad genital entre las personas, sino íntima sociabilidad humana: esto es el reconocimiento cariñoso y sensitivo de la otra persona tanto en su cuerpo como en su sentir y presencia. La sensualidad que pudiera originarse es vivida con todo respeto, según el pudor y el decoro de cada participante.
El tiempo de duración de un masaje exótico con unciones es de 1 hora y media. Puede extenderse un lapso mayor, ello depende de la necesidad personal y debe acordarse de antemano la prolongación del encuentro.
Tanto para el masaje como en la ducha anterior y/o posterior al mismo, las sábanas, toallas y jabón son personales, absolutamente higiénicos y seguros.
Para reservar hora comunicarse al (011) 4805-2212 o al móvil (0223) 15 5425983.
Las sesiones se realizan en un ambiente amplio y acondicionado en Recoleta, Ciudad de Buenos Aires, y en el Club House Highland Park de Chapadmalal.
Mostrando entradas con la etiqueta encuentros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta encuentros. Mostrar todas las entradas
viernes, 26 de septiembre de 2008
una dimensión superior, la sesión neotantra
La sesión neotántrica es mucho más que un masaje tantra. Es un intercambio recíproco de experiencias sensitivas, sensuales y humanas de gran empatía, profunda conciencia, y apertura al aprendizaje a través de los sentidos.
La intimidad en el compartir la sesión es en todos los planos del presente existencial humano y personalísimo (nada de abstracto o general, es en el tú y yo específicos que somos en nuestra historia y en el presente).
La respiración, la meditación, los contactos piel a piel, las sensaciones exploratorias y hasta erógenas, la estimulación intracorporal con movimientos rítmicos son guiadas para convocar multiconciencias y unificación compleja en el éxtasis.
El cuerpo es dinamizado y las barreras ideológicas dinamitadas para que una fluencia de energía recorra el interior, sobre todo a nivel neural y en general localizando el centramiento representacional en la médula espinal. Sostener la interocepción es fundamental para reclutar auto estimulaciones en cascada.
Puede requerirse vitalización inducida por el entrenador para lograr saltos en los estados emotivos, energéticos y de conciencia.
Las sesiones neotántricas abarcan una gran gama de alternativas, entre ellas las compasivas, las exploratorias interrelacionales y las sexuales, por mencionar algunas. También se trazan correlatos entre las experiencias kundalini, tántricas y los multiorgasmos para ambos sexos biológicos.
En detalle se pueden chequear estos entrenamientos en los programas de la Escuela de Sexualidad de Chapadmalal.
La idea de que una sesión neotántrica contempla genitalidad debe ser rechazada. Tal experiencia sin un gran entrenamiento conduce a la parcialidad de la experiencia. La genitalidad puede generarse en una sesión sólo en personas muy entrenadas y muy concientes del suceder energético humano en la expansión ilimitada de la conciencia.
Para que un acto sexual genital pleno sea concebido dentro de una llamada “sesión neotántrica” debe estar ocurriendo una sesión entre miembros de una pareja o al menos tratarse de una experiencia iniciática cuando no un intercambio entre maestros. De otro modo se abusa del contexto o de una de las personas.
Si el interés radica en tener sexo con exotismo, debe llamarse a la sesión “entrenamiento de sexualidad” y debe plantearse claramente.
El tiempo de duración de un masaje tántrico es de una hora y media. Para la sesión neotántrica es de 2 horas. Puede extenderse un lapso mayor, ello depende de la necesidad personal y debe acordarse de antemano la posibilidad de prolongación del encuentro.
Durante la sesión y las duchas, las sábanas, toallas y jabón son personales, absolutamente higiénicos y seguros.
Para reservar hora comunicarse al (011) 4805-2212 o al móvil (0223) 15 5425983.
Las sesiones se realizan en un ambiente amplio y acondicionado en Recoleta o en el hotel en la Ciudad de Buenos Aires y en la ciudad de Mar del Plata, y en el Club House Highland Park de Chapadmalal.
La intimidad en el compartir la sesión es en todos los planos del presente existencial humano y personalísimo (nada de abstracto o general, es en el tú y yo específicos que somos en nuestra historia y en el presente).
La respiración, la meditación, los contactos piel a piel, las sensaciones exploratorias y hasta erógenas, la estimulación intracorporal con movimientos rítmicos son guiadas para convocar multiconciencias y unificación compleja en el éxtasis.
El cuerpo es dinamizado y las barreras ideológicas dinamitadas para que una fluencia de energía recorra el interior, sobre todo a nivel neural y en general localizando el centramiento representacional en la médula espinal. Sostener la interocepción es fundamental para reclutar auto estimulaciones en cascada.
Puede requerirse vitalización inducida por el entrenador para lograr saltos en los estados emotivos, energéticos y de conciencia.
Las sesiones neotántricas abarcan una gran gama de alternativas, entre ellas las compasivas, las exploratorias interrelacionales y las sexuales, por mencionar algunas. También se trazan correlatos entre las experiencias kundalini, tántricas y los multiorgasmos para ambos sexos biológicos.
En detalle se pueden chequear estos entrenamientos en los programas de la Escuela de Sexualidad de Chapadmalal.
La idea de que una sesión neotántrica contempla genitalidad debe ser rechazada. Tal experiencia sin un gran entrenamiento conduce a la parcialidad de la experiencia. La genitalidad puede generarse en una sesión sólo en personas muy entrenadas y muy concientes del suceder energético humano en la expansión ilimitada de la conciencia.
Para que un acto sexual genital pleno sea concebido dentro de una llamada “sesión neotántrica” debe estar ocurriendo una sesión entre miembros de una pareja o al menos tratarse de una experiencia iniciática cuando no un intercambio entre maestros. De otro modo se abusa del contexto o de una de las personas.
Si el interés radica en tener sexo con exotismo, debe llamarse a la sesión “entrenamiento de sexualidad” y debe plantearse claramente.
El tiempo de duración de un masaje tántrico es de una hora y media. Para la sesión neotántrica es de 2 horas. Puede extenderse un lapso mayor, ello depende de la necesidad personal y debe acordarse de antemano la posibilidad de prolongación del encuentro.
Durante la sesión y las duchas, las sábanas, toallas y jabón son personales, absolutamente higiénicos y seguros.
Para reservar hora comunicarse al (011) 4805-2212 o al móvil (0223) 15 5425983.
Las sesiones se realizan en un ambiente amplio y acondicionado en Recoleta o en el hotel en la Ciudad de Buenos Aires y en la ciudad de Mar del Plata, y en el Club House Highland Park de Chapadmalal.
Etiquetas:
blanco,
buenos aires,
calidad,
centros,
en argentina,
encuentros,
escuelas,
gente,
gozo,
grupos,
mar del plata,
neotantricos,
rojo,
sesiones,
sexo,
sexual,
tantra,
tantricas,
terapias
Sostén histórico y cultural del neotantra aquí propuesto (introducción)
La corriente neotántrica es una adaptación occidental del tantra hindú y del tantra budista originariamente introducida en las sociedades nórdicas europeas durante el siglo XX, y con el fin de recuperar el reconocimiento del cuerpo, la sensibilidad, el gozo y la sexualidad en las prácticas meditativas y espirituales.
Los mayores exponentes del tantrismo hindú han nacido en Cachemira, India, desde el siglo V con esplendor en el IX dC a partir de los escritos védicos y han generado escuelas muy diversas, algunas subversivas del orden social de castas brahmánico, y cuyos principios esenciales son la unidad del universo bajo una sola conciencia que el humano puede alcanzar por múltiples caminos, la dignificación del cuerpo y la trascendencia a través de la experiencia sensible y la energía fenoménica (incluyendo lo sexual), la igualdad de los hombres y mujeres de todas las castas, el libre acceso a sus prácticas esotéricas, y la posibilidad de realización de la suprema felicidad aquí en la Tierra.
El budismo tántrico tiene su mayor exponente actual en el budismo tibetano de los Dalai Lama. Ha pervivido por siglos ofreciendo sabiduría a todo un pueblo hasta la cruenta invasión china de mediados de siglo XX, y también apoya su doctrina de iluminación humana en el valor supremo de la experiencia(ciencia inclusive), la profundización de la conciencia en integridad con lo sensible y las emociones, la dignidad del cuerpo y el ejercicio de la razón y la virtud. Conservan figuras visuales significativas llamadas yantras y ejercitan mantras (frases cantadas) para sostener altos estados de meditación.
En nuestro país son muy poco conocidos los eventos tántricos reales y desconozco grupos formados con profundidad y trascendencia. Sí hay grupos neotántricos con diversos grados de coherencia.
En lo que refiere a esta propuesta, es un sincretismo entre una idealización antropológica de la filosofía de vida de los antiguos aborígenes antes de que sus culturas fueran perseguidas y negadas, y sus poblaciones extintas, sobre todo por el estado argentino del siglo XIX.
Un sincretismo que reúne una corriente cosmogónica subyacente común a los diversos pueblos, una visión del cuerpo desde esas culturas, una relación social manifiesta por el contacto de la piel, el nudismo y los usos sexuales.
Y en que puntos se encuentra la visión tántrica con la visión panamerindia?
En primer lugar debemos decir que ambas cosas en absoluto son lo mismo, sino que podemos traducir una correspondencia arbitraria en nuestro pensar para lograr una comprensión transcultural y una práctica efectiva para ampliar nuestro uso del cuerpo, es decir sorprendernos de nuestro potencial como representantes de la especie humana.
Primer correlato: el universo es una unidad, una manifestación de una deidad omnipresente. Por momentos esta unidad es dual, aunque substancialmente no dual y también realizable por un quehacer místico que es ni dual ni no dual. Por ejemplo el ayllu andino es una bipartición social a través de la que se reproduce la sociedad y que también espeja el orden de sus paracas (deidades familiares extensas). El funcionamiento del universo como de la sociedad se da en la reunión íntima y mística de estas dos particiones, su fusión renueva y genera la vida.
El hombre tiene una relación personal con la trascendente deidad, salvo en las jefaturas institucionalizadas y estados arcaicos que fueron minoría en la población amerindia, esta relación no era mediada por sacerdotes que en sus ritos consagraran al pueblo. La relación y las ofrendas eran posibles desde el hombre individual y sin tributo o manipulación de una casta con poder ideológico. El conocimiento sagrado era de libre acceso para los miembros de las comunidades, había especialistas, shamanes, iniciadores o curanderos, pero la relación potencialmente era directa entre la fuerza sagrada y la conciencia individual.
Tanto el hombre como la mujer podían en esta vida realizarse trascendentalmente, con funciones específicas unos y otras, pero sin supremacía alguna. En general no existían relaciones de dominación de género. Pacha Mama es la figura femenina trascendente y omnipresente, generadora y sostén del mundo manifiesto, al igual que la Shakti femenina tántrica, y la mujer iniciática es en ambos “su encarnación” venerada.
La igualdad de los miembros en la sociedad, y ante la deidad y en el camino de realización, es un concepto crucial en todos los pueblos cazadores recolectores, y también en la mayoría de las habidas aldeas agrícolas amerindias.
Una profusión de símbolos abstractos y figurativos usados ceremonialmente para alcanzar estados de conciencia superiores se hallan pintados y grabados tanto en cuevas como en alfarería. Mucho de ello fue destruído sistemáticamente y los pueblos sobrevivientes aculturados de modo que la riqueza simbólica y linguística perdió gran parte de su caudal a diferencia de lo que ocurrió en India y Tibet.
El rescate que pretendo con estas actividades es desde una tarea concreta, una cita recíproca, no es una mezcla de mundos místicos, es una invitación a revivir en nuestro propio cuerpo una expansión, y desde lo que somos como seres específicos de una cultura histórica, cada quien la suya... en el encuentro sucede un descubrimiento espiritual recíproco, nada de fingir lo que uno no es.
Los mayores exponentes del tantrismo hindú han nacido en Cachemira, India, desde el siglo V con esplendor en el IX dC a partir de los escritos védicos y han generado escuelas muy diversas, algunas subversivas del orden social de castas brahmánico, y cuyos principios esenciales son la unidad del universo bajo una sola conciencia que el humano puede alcanzar por múltiples caminos, la dignificación del cuerpo y la trascendencia a través de la experiencia sensible y la energía fenoménica (incluyendo lo sexual), la igualdad de los hombres y mujeres de todas las castas, el libre acceso a sus prácticas esotéricas, y la posibilidad de realización de la suprema felicidad aquí en la Tierra.
El budismo tántrico tiene su mayor exponente actual en el budismo tibetano de los Dalai Lama. Ha pervivido por siglos ofreciendo sabiduría a todo un pueblo hasta la cruenta invasión china de mediados de siglo XX, y también apoya su doctrina de iluminación humana en el valor supremo de la experiencia(ciencia inclusive), la profundización de la conciencia en integridad con lo sensible y las emociones, la dignidad del cuerpo y el ejercicio de la razón y la virtud. Conservan figuras visuales significativas llamadas yantras y ejercitan mantras (frases cantadas) para sostener altos estados de meditación.
En nuestro país son muy poco conocidos los eventos tántricos reales y desconozco grupos formados con profundidad y trascendencia. Sí hay grupos neotántricos con diversos grados de coherencia.
En lo que refiere a esta propuesta, es un sincretismo entre una idealización antropológica de la filosofía de vida de los antiguos aborígenes antes de que sus culturas fueran perseguidas y negadas, y sus poblaciones extintas, sobre todo por el estado argentino del siglo XIX.
Un sincretismo que reúne una corriente cosmogónica subyacente común a los diversos pueblos, una visión del cuerpo desde esas culturas, una relación social manifiesta por el contacto de la piel, el nudismo y los usos sexuales.
Y en que puntos se encuentra la visión tántrica con la visión panamerindia?
En primer lugar debemos decir que ambas cosas en absoluto son lo mismo, sino que podemos traducir una correspondencia arbitraria en nuestro pensar para lograr una comprensión transcultural y una práctica efectiva para ampliar nuestro uso del cuerpo, es decir sorprendernos de nuestro potencial como representantes de la especie humana.
Primer correlato: el universo es una unidad, una manifestación de una deidad omnipresente. Por momentos esta unidad es dual, aunque substancialmente no dual y también realizable por un quehacer místico que es ni dual ni no dual. Por ejemplo el ayllu andino es una bipartición social a través de la que se reproduce la sociedad y que también espeja el orden de sus paracas (deidades familiares extensas). El funcionamiento del universo como de la sociedad se da en la reunión íntima y mística de estas dos particiones, su fusión renueva y genera la vida.
El hombre tiene una relación personal con la trascendente deidad, salvo en las jefaturas institucionalizadas y estados arcaicos que fueron minoría en la población amerindia, esta relación no era mediada por sacerdotes que en sus ritos consagraran al pueblo. La relación y las ofrendas eran posibles desde el hombre individual y sin tributo o manipulación de una casta con poder ideológico. El conocimiento sagrado era de libre acceso para los miembros de las comunidades, había especialistas, shamanes, iniciadores o curanderos, pero la relación potencialmente era directa entre la fuerza sagrada y la conciencia individual.
Tanto el hombre como la mujer podían en esta vida realizarse trascendentalmente, con funciones específicas unos y otras, pero sin supremacía alguna. En general no existían relaciones de dominación de género. Pacha Mama es la figura femenina trascendente y omnipresente, generadora y sostén del mundo manifiesto, al igual que la Shakti femenina tántrica, y la mujer iniciática es en ambos “su encarnación” venerada.
La igualdad de los miembros en la sociedad, y ante la deidad y en el camino de realización, es un concepto crucial en todos los pueblos cazadores recolectores, y también en la mayoría de las habidas aldeas agrícolas amerindias.
Una profusión de símbolos abstractos y figurativos usados ceremonialmente para alcanzar estados de conciencia superiores se hallan pintados y grabados tanto en cuevas como en alfarería. Mucho de ello fue destruído sistemáticamente y los pueblos sobrevivientes aculturados de modo que la riqueza simbólica y linguística perdió gran parte de su caudal a diferencia de lo que ocurrió en India y Tibet.
El rescate que pretendo con estas actividades es desde una tarea concreta, una cita recíproca, no es una mezcla de mundos místicos, es una invitación a revivir en nuestro propio cuerpo una expansión, y desde lo que somos como seres específicos de una cultura histórica, cada quien la suya... en el encuentro sucede un descubrimiento espiritual recíproco, nada de fingir lo que uno no es.
Etiquetas:
actitud,
citas,
de argentina,
de buenos aires,
encuentros,
eroticos,
escuelas,
filosofia,
historia,
lugares,
meditaciones,
neotantrismo,
tantra,
tantrico,
terapias
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
